La valentía podría resumirse en: uno, estar dispuesto a causar algo, y dos, seguir adelante para lograr el efecto que uno se ha propuesto frente a todas las probabilidades en contra. Resulta que no existe tal cosa como el fracaso. Simplemente no existe.
Por supuesto, la gente quiere estar de acuerdo en que existe algo llamado fracaso, de modo que puedan tener una razón para fracasar y evitar ser causa; eso es otra cosa. Pero en realidad no hay razón alguna para fracasar.
No hay excusa alguna para los fracasos que alguna vez se han dado en cualquier lugar de la historia, excepto esta.... excepto esta: Simplemente algo no se llevó a término ni se impulsó hasta el final.
Es así que, cualquier iniciativa que se lleve a cabo para cambiar algo que está mal en el medio ambiente y que simplemente no tiene éxito se debe a que alguien deja de hacer lo necesario para completar el proyecto.
En lenguaje coloquial lo llamamos "fracaso" de tal suerte que tenemos el pretexto perfecto; fracasamos.
Tomemos como ejemplo la gente que pide limosna en las calles, los limpia parabrisas, payasos, malabaristas, viene-viene, etc. que todos los días aparecen en las calles. ¿Dirían ustedes que son fracasados? ¿Gente indeseable? Apuesto que muchos de ellos ganan más dinero que yo en un día y no se esfuerzan ni la mitad.
Entonces ¿quién es el fracasado? Todos los días pienso en diferentes formas de solucionar mis problemas económicos con mil ideas diferentes para hacer negocios. Durante toda mi vida me esforcé por estudiar y terminar una carrera para poder tener una forma de vida decente, pues resulta que eso no es suficiente para las expectativas de vida que tengo. El limosnero de la esquina gana más que yo.
¿Quién fracasa entonces? Fácil, !yo! y sólo yo. ¿Qué debo hacer? No quiero ser un fracasado. Estudié toda mi vida para acabar en un empleo mediocre donde poco se escuchan mis ideas y donde no gano sufiente dinero para soportar mi forma de vida. ¿Qué hacer?
Alguien diría, pon un negocio. Buena solución sin duda, resulta que se necesita algo de inversión pero sobre todo mucha valentía, es decir, estar dispuesto a causar algo. Más allá del dinero que pueda necesitarse, se debe estar dispuesto a causar algo.
Otros más dirían, busca otro empleo. Es otra muy buena opción. Resulta que el ambiente económico no permite que las empresas ofrezcan empleos con sueldos atractivos, o al menos algo mejor que lo que tengo actualmente. De nuevo, se necesita valentía.
¿Qué dice el sentido común? Pon un negocio, busca otro empleo, sé creativo o todas las anteriores. No es mala idea, lo pondré en práctica.
jueves, 10 de septiembre de 2009
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