viernes, 8 de enero de 2010

Del derecho a la libertad de expresión

Un poco obligado por el tema del momento, retomo este blog que tenía abandonado desde hace algún tiempo.

Parece que el tema de la semana, a falta de noticias importantes en los medios, es el de la libertad de expresión. Resulta que en estos días, en diferentes medios de comunicación y redes sociales, se desató una polémica por ciertos comentarios que un tal señor Esteban Arce se atrevió a emitir en su programa televisivo de nombre Matutino Express.

Dichos comentarios aparentemente enfadaron a la comunidad LGBT, - quién sabe de dónde carajos salió este término, pero así es como se les conoce ahora - que si es "normal" ser gay, que si no es natural, blah, blah, blah!

Señores, cada persona tiene derecho a expresar su opinión, buena, mala o regular, nos guste o no, de eso se trata la libertad de expresión. Ahora resulta que la comuidad LGBT, (perdón pero me da risa el término y no puedo evitar ponerlo) no puede tolerar los comentarios de Esteban Arce; los incomodan...

Yo pensé que ellos (comunidad LGBT) de verdad estaban a favor de la tolerancia y la diversidad, pues parece que no o al menos no tanto como ellos mismos sostienen. Atacar de la manera en que atacaron a Arce en las diferentes redes sociales sólo me remite a la época de la inquisición, donde mataban a la gente por tener ideas diferentes. ¡Qué pena!

Un profesor en la universidad decía que el ser humano es un animal, después de ver estos ataques, sólo puedo decir: ¡Cuánta razón tenía!

Cada quien es libre de pensar lo que quiera, los comentarios del señor Arce manifiestan estrictamente su opinión. Y por otro lado, no sé quién dijo que los comunicadores deben tener puntos de vista neutrales, ¿cuál es el punto al escuchar, leer o ver a una persona en los medios de comunicación que no puede opinar nada respecto a nada? Me parece muy aburrido y además estúpido.

Vivimos épocas muy difíciles en todos los ámbitos, lo último que debemos hacer es coartar la libertad de las demás personas sólo porque no estamos de acuerdo con su punto de vista.